domingo, junio 25, 2006
Claves para el Exito
CLAVES PARA EL EXITO
(Tu hijo)
(Tu hijo)
Los expertos citados en este artículo te ofrecen algunas claves para que tú y tu hijo enfrenten de una mejor manera, el reto de adaptarse a una mejor manera de vida.
Muéstrate seguro o segura
Si el niño observa a sus padres siempre preocupado “porque le puede pasar algo”, se vuelve inseguro y temeroso. Por el contrario, si los padres se muestran seguros y contentos, el niño tendrá confianza y una expectativa más positiva respecto a la nueva experiencia. Evita que tu hijo escuche frases tales como “pobrecito” o “a ver como le va” y al hablar con el no pronuncies palabras como “miedo” o “malo. Repite frases como “vas a tener muchos amigos” o “vas a descubrir cosas muy bonitas”.
Motiva su curiosidad
La curiosidad es el mejor motor para el aprendizaje. Lee junto con tu hijo cuentos y textos interesantes para el, así le transmitirás la idea de que por medio del aprendizaje en el colegio el tendrá acceso directo a ese mundo escondido en los libros. Visiten lugares nuevos, llévalo al cine y habla con el de tus propias experiencias enfatizando lo interesante que es descubrir cosas inéditas.
Enfatiza lo positivo
Las personas que tienen relación con el niño deben evitar hablar todo el día de violencia e inseguridad, ya que esto genera temor. Habla con tus hijos sobre personas que son buenos ejemplos de superación y bondad. Transmítele la idea de que “ya es grande”, pues esto le dará seguridad y confianza en si mismo. Habla con el respecto de sus ilusiones del futuro.
Dale libertad
El fin de la educación es la libertad. Para fomentar la independencia de tu hijo anímalo a solicitar lo que necesita en el restaurante o supermercado; permítele dormir en casa de primos o amigos, asegúrate que estará bien; enséñale como cruzar la calle de forma segura. El niño debe saber que estás para ayudarlo, más no para hacer las cosas por él.
Enséñale a hacer amigos
Para aumentar las posibilidades de que tu hijo sea aceptado, enséñale que “las personas que caen bien a los demás son quienes tienen una actitud de colaboración y nunca hablan mal de las demás”. Motívalo a compartir y a aprobar los méritos de los otros, explicándole que esto no disminuye su propia aprobación.
No lo asfixies
No hagas tantas preguntas, deja que el niño cuente espontáneamente lo que mas le impactó o llamó su atención. Si no lo expresa motívalo para hablar sobre la experiencia.
Trabaja en equipo
El proceso educativo depende de un equipo donde participan: el niño, los padres, maestros y autoridades del colegio. No critiques a los maestros y evita actitudes que hagan que tu hijo piense que peleas con ellos. Mantén una comunicación constante con los maestros e informales sobre los cambios importantes en la vida del niño. Es esencial que tengas una relación de confianza con maestros y autoridades educativas y que le explique al niño que, en el colegio, son ellos quienes pueden ayudarle y quienes representan la autoridad.
Establece un horario
Cuando el niño va al colegio por primera vez experimenta un cambio radical. Es conveniente establecer un horario de adaptación que incluya tiempo para jugar, descansar, hacer tareas, comer y dormir.
De igual manera debes hacer al niño responsable de cuidar sus uniformes y útiles escolares.
Dale su espacio
En la habitación del pequeño, o en otro espacio de la casa, puedes acondicionar un área con suficiente iluminación y ventilación, en la cual puede sentirse cómodo para realizar sus tareas.
Con el corazón hecho un flan, la madre se pregunta: ¿Será que todavía es muy pequeño?, ¿estaremos haciendo lo correcto?, ¿podrás permitirme verlo de lejos, solo por este día?
Es normal que tu hijo tenga este comportamiento ante la experiencia de asistir por primera vez al colegio, de acuerdo con Leonel Ardón, medico y psicólogo. “Es natural que haya ansiedad porque va a algo desconocido y es una reacción que también tenemos los adultos”.
El proceso de adaptación al colegio es diferente en cada niño y depende, en buena medida, de la actitud de los padres y el cúmulo de experiencias que el pequeño ha tenido en el entorno familiar social, explica Eugenia Toralla, psicóloga clínica y educativa.